Arbeiten wo andere Urlaub machen
Schüler des Hubertus-Schwartz-Berufskollegs absolvierten ihr Praktikum in Toledo Dort trafen sie viele Touristen, die sie darum beneideten
Toledo, die Hauptstadt der autonomen Region Castilla La Mancha in Spanien, ist für viele Menschen ein bevorzugtes Ferienziel. Inga Jung und Sven Wünsche zog es in die Stadt, um zu arbeiten. Die Schüler des Hubertus-Schwartz-Berufskollegs in Soest waren im Rahmen ihrer zweijährigen Ausbildung zu „Kaufmännischen Assistenten Fremdsprachen“ vier Wochen lang Praktikanten im Tourismusbüro der Stadt.

Die beiden Deutschen halfen den Touristen dabei, sich in den engen Gassen der Altstadt zurechtzufinden, gaben ihnen Auskunft über die wichtigsten Sehenswürdigkeiten und deren Öffnungszeiten sowie etliche andere Informationen. Nicht wenige gaben offen und ehrlich zu, auch gerne in dieser Stadt arbeiten zu wollen. Aber das wussten die beiden Schüler bereits: Sie waren in Toledo nicht nur freundlich von ihren Kollegen empfangen worden, sondern hatten sich nach fast der Hälfte des Praktikums auch so gut eingelebt, dass sie diese Stadt gar nicht mehr verlassen wollten. In erster Linie sollte das Praktikum aber die Sprachkenntnisse der Schüler erweitern. Dabei stand vor allem Spanisch im Vordergrund, aber auch Englisch oder zum Teil Niederländisch. So mussten Inga und Sven tagtäglich Touristen aus der ganzen Welt erklären, was man in Toledo besichtigen kann, sowie Bus- und Bahnverbindungen und Unterkünfte heraussuchen. Zwar hatten die beiden Schüler am Anfang noch einige Schwierigkeiten, die Sprache zu verstehen, aber mit einiger Übung gelang es dann bald. Beide hatten viel Spaß bei ihrer Arbeit, haben dabei viel gelernt und mitgenommen. Finanziert wurde das Praktikum mit Mitteln aus dem EU-Programm Leonardo da Vinci.
Artikel Soester Anzeiger vom 30.01.2010
Mis prácticas en Toledo – Una nueva experiencia
Ese octubre hice mis prácticas en Toledo en la Comunidad Castilla La Mancha en España, casi 80 km al sur de Madrid. Durante esas prácticas hacía nuevas experiencias. La primera vez casi solo en el extranjero. No eran solamente las tareas en la Oficina de Tursimo donde tabajaba, sino también adoptarme a la vida española, que es no es la misma que la vida en Alemania. El trabajo en la Oficina de Turismo era muy interesante y, a veces, difícil también, porque cuando hay mucha gente en la oficina y uno tiene que hablar en dos o tres idiomas se puede confundir los diferentes idiomas. Se habla por ejemplo con un hombre de España y hay que hablar en español, por supuesto, pero si está seguido por una persona de Inglaterra o der Francia, muchas veces utilizaba palabras españolas. La mayoría de la gente decía “no pasa nada”, pero era un poco curioso. Las tareas no eran muy difíciles. Tenía que indicar donde están los monumentos, a veces los horarios y muchas veces los horarios de los autobuses y a donde van.
Muy especial eran los momentos cuando entraban turistas alemanes. Para mi y también para ellos era muy curioso hablar alemán en el extranjero, quizás en una ciudad, donde no se puede pensar que allí hay gente que sabe hablar alemán. Más difícil era hablar con la gente en la calle, en supermercados o con la propietaria de nuestra casa, porque esas personas no hablan despacio. En las primeras semanas era muy difícil entender lo que decían, pero después de dos semanas ya era más fácil, porque se puede aprender entender y hablar y eso en especial era una nueva experiencia para mí. Al final puedo decir que las prácticas cumplían con todo lo que tenían que cumplir: Mejorar el uso de diferentes lenguas y especialmente del español, aunque no se trataba solamente del trabajo en la oficina, sino también de la vida cotidiana en Toledo.
Sven Wünsche |